Endurecen medidas de seguridad en frontera sur


endurece las medidas de seguridad en la frontera sur para tratar de aminorar el ingreso de migrantes.
El Instituto Nacional de Migración (Inami) y elementos de la Guardia Nacional han instalado retenes sobre el tramo federal Suchiate-Arriaga. Los agentes de migración revisan todo tipo de vehículos, en especial de carga y de pasaje. En Veracruz, a partir de esta semana, ningún migrante puede subirse al tren para continuar su camino por territorio mexicano. En Coatzacoalcos, cada vez que va a salir La Bestia llegan elementos de la Policía Federal, de la Policía Estatal y agentes de Migración.
“Va a estar difícil, pero como siempre vamos a intentar pasar como sea”, declaró una migrante hondureña.
Alejandro Encinas Rodríguez, subsecretario de derechos Humanos, Población y Migración, aseguró que México va a endurecer su política de combate al crimen organizado, en su modalidad de tráfico de personas, debido a que se ha incrementado con el ingreso de las caravanas desde octubre de 2018. Explicó que endurecer la política no significa que se vaya a militarizar la frontera sur, sino que habrá la presencia de la Guardia Nacional.
Unos 400 migrantes centroamericanos ingresaron por el puente Rodolfo Robles, del municipio de Suchiate, bajo el argumento que buscarán trabajo en Chiapas. Hasta el momento se tiene un reporte de que 200 personas fueron aseguradas porque no pudieron mostrar su estancia legal. Carlos Alberto, de origen guatemalteco, dijo que ingresaba con el fin de lograr una visa de trabajo para laborar en fincas bananeras, papayeras e incluso cafetaleras y argumentó que el presidente de su país no abre fuentes de empleos y eso obliga a buscar alternativas. Ervin, ciudadano salvadoreño, dijo que pretende trabajar en México, luego continuar a EU, de donde ya fue deportado en 2006. Pero ahora pretende solicitar asilo o entrar de otra manera.
Los arrestos y las deportaciones en México se están multiplicando rápidamente, sembrando el miedo entre miles de centroamericanos y nativos de otras naciones que se amontonan en los refugios para migrantes y hoteles económicos en el sur de México. De acuerdo con los balseros que los ayudan a cruzar, las severas medidas de control recientes de las autoridades mexicanas no han afectado su tráfico ilegal.
Marvin García, balsero veterano, dijo que tan sólo en el punto donde él trabaja habían cruzado más de 150 migrantes en dos días. En lo que respecta a las fuerzas mexicanas de seguridad dijo que “se dan una vuelta de vez en cuando, nada más”. Y luego agregó: “No hacen nada”.
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Editores Periódico Frontera de Tamaulipas

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