"Talibán estadounidense" es liberado tras 17 años de prisión


John Walker Lindh, el "talibán estadounidense" capturado mientras luchaba con los insurgentes islamistas en noviembre de 2011, fue liberado este jueves tras 17 años de prisión, informaron medios locales citando a su abogado.

La cadena CNN y The Washington Post indicaron que Lindh abandonó en las primeras horas de la mañana la prisión federal de alta seguridad en Terre Haute, Indiana, en base a declaraciones de su abogado, Bill Cummings. 

El exconvicto se instalará en Virginia bajo estrictos términos de libertad condicional que limitan su capacidad de conectarse o contactar a otros islamistas.

La historia del talibán estadounidense... 

Conocido como "Detenido 001" durante la guerra contra el terrorismo emprendida por Washington, la liberación de Lindh tras 17 años en prisión resucita los recuerdos de los ataques del 11 de setiembre en Nueva York y destaca el hecho de que, casi dos décadas después, Estados Unidos continúa batallando a los talibanes sin que se vislumbre un final.

Las imágenes de Lindh tras su captura -con barba, sucio, despeinado y atado a una camilla- simbolizaron al enemigo del país.

Hijo de una pareja de clase media que vivía en el norte de San Francisco, Lindh se convirtió al islam a los 16 años y viajó en 1998 a Yemen a estudiar árabe.

Después de regresar a casa por varios meses, regresó a Yemen en 2000 y luego a Pakistán para seguir estudiando.

A mediados de 2001, aparentemente atraído por las historias de maltrato a los afganos, se unió a la lucha de los talibanes contra la Alianza del Norte.

Después de que Estados Unidos interviniera en Afganistán tras los ataques del 11 de setiembre de 2001, Lindh fue uno de los cientos de combatientes capturados por las fuerzas de la Alianza del Norte, el 25 de noviembre.

Le reveló su identidad estadounidense a dos agentes de la CIA.

Uno de ellos, Johnny Micheal Spann, murió en una revuelta de prisioneros horas después de haber interrogado a Lindh, lo que lo convirtió en el primer estadounidense asesinado en el conflicto posterior al 11 de setiembre en Afganistán.

Una vez de regreso en Estados Unidos, fue acusado de múltiples cargos de terrorismo y conspiración para matar estadounidenses. Políticos y generales demandaron entonces que se condenara a la pena de muerte.

Pero en julio de 2002 se declaró culpable de cargos mucho más reducidos relacionados con ayudar ilegalmente a los talibanes y de portar armas y explosivos.

Por Agencias 
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Editores Periódico Frontera de Tamaulipas

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