VÓRTICE

Por Martín Jaramillo Luna
¡ GANO.... EL PAN?
Con el triunfo de Francisco Javier García Cabeza de Vaca al gobierno del estado y de una buena cantidad de curules en el congreso del estado y ayuntamientos en la geografía estatal, queda de manifiesto, de hecho, el triunfo sin precedentes del Partido Acción Nacional,  triunfo, que dicho sea de paso, no lo hubiera logrado el PAN solo sin la ayuda de factores externos que participaron en lo que a la postre se puede ver como el sacrificio de Baltazar Hinojosa Ochoa.
Antes de entrar de lleno al análisis del triunfo electoral albiazul del pasado 5 de junio, debemos reconocer que hoy el PAN tiene una oportunidad histórica,  pues pone al gobernador electo García Cabeza de Vaca en una posición envidiable para todo gobernante, pues tendrá de su lado a la mayoría absoluta del congreso del estado,  ademas a la mayoría de las alcaldías, por lo que cualquier iniciativa que presente, debemos tener la seguridad de que va a entrar a la aprobación como cuchillo sobre mantequilla.
Esta condición de comodidad deja a quienes habrán de gobernar a partir del primero de octubre del presente año en la disyuntiva de gobernar para permanecer y trascender o solo gobernar y ser parte de la historia de la entidad, pues con sus acciones de gobierno podrán conquistar la aprobación de un pueblo que ya demostró su participación activa en la política por medio de las redes sociales, o bien dejar que ese pueblo siga en la búsqueda de gobiernos que representen lo que ese pueblo espera de sus gobernantes.
Ahora bien ya en lo que se refiere a lo sucedido el pasado cinco de junio, debemos decir que dos factores influyeron enormemente en los resultados electorales, la llegada de elementos externos al PAN como es en el caso de Mante Todos Unidos por un Nuevo Mante, o el Sindicato de Trabajadores del IMSS, o sindicatos de la CTM, incluso grupos disidentes del SUTSPET, que también contribuyeron al resultado electoral.
Otra factor tiene nombre y apellido, pues se trata de la incapacidad para gobernar de Egidio Torre Cantú, quién en 6 años de gobierno nunca supo que hacer y mucho menos como operar los programas que apoyaran al pueblo, fue incapaz  de hacer funcionar el aparato de Política Social del Gobierno del estado, aparato que dicho sea de paso, dejó bien aceitado Eugenio Hernández Flores.
Ejido no solo no supo gobernar, tuvo lea cualidad de rodearse de personal nefasto que contribuyó a que creciera la animadversión del pueblo en contra del gobierno del estado, pues lejos de ser el gobernante querido y admirado por el pueblo, se convirtió en el gobernante despreciado y aborrecido por sus gobernados, pues en sus giras dejó de ser asediado  para ser ignorado.
Todos estos factores dieron como  resultado el triunfo de un Partido Acción Nacional que en estos momentos está en una seria disyuntiva, entre el dejar en manos de los recién llegados el partido para que lo manejen a fin de trascender y permanecer, o pelearse entre sí para gozar de los despojos que pudieran quedar de lo que pudo ser.
En el caso de Mante, el PAN debe dejar en manos de Todos Unidos por un  Nuevo Mante, la dirigencia del albiazul, con la finalidad de que puedan hacer los preparativos desde ya para la elección del 2018, apostar a la seriedad, el nombre impoluto  de Juan Francisco Leal Guerra, como estandarte de lo que representa desde ahora ese partido, y al espíritu bronco y combativo de Clemente Gómez, para entre ellos hacer una amalgama que de como resultado un resurgido panismo.
¿Ganó el PAN?  si los protagonistas quieren si ganó el PAN, pero solo en sus manos tienen el futuro de su partido, solo en sus manos, por que ahí si, ni como ayudarlos.
Hasta la próxima 
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Editores periodico frontera

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