Aumenta número de desplazados por narcoviolencia: Aguililla


México. – A una semana de la emboscada contra policías estatales de El Aguaje, en Aguililla, Michoacán, que dejó 13 elementos muertos siguen las interrogantes.
¿Por qué se envió a policías estatales sin respaldo a esa zona? ¿Quién es el responsable de esa decisión?, ¿Con qué armamento contaban?
No es un secreto el nivel de violencia que se vive en la zona. “Pareciera que un pueblo se vuelve un bastión de un grupo armado, y el otro grupo armado tiene que entrar a demostrar que está presente, que tiene poder y que puede dar un golpe certero”, dijo Gilberto Vergara, sacerdote de Aguililla, Michoacán.
En Aguililla, Michoacán, nació Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación. “El Mencho” y su grupo intenta regresar para controlar esta zona, lo que ha ocasionado múltiples enfrentamientos.
“Para salir tenemos que toparnos con diferentes retenes, diferentes personas, diferentes grupos armados. Nos pone en el ojo del huracán, en el centro”, apuntó Gilberto Vergara, sacerdote Aguililla, Michoacán.
Para entrar y salir de Aguililla sólo existe una carretera. Es la vía Apatzingán, un camino de 80 kilómetros en la sierra donde hay presencia de varios grupos criminales como Los Viagra, La Nueva Familia Michoacana, células de extemplarios que se disputan la región con el Cártel Jalisco Nueva Generación.
“Primero estamos ahorcados. Esos dominios que tiene cada quién y que están bien declarados, bien marcados, nos tiene marginados. La violencia ha estado no solo en las carreteras, ha estado ya aquí, muy cercano al pueblo”, destacó Gilberto Vergara, sacerdote de Aguililla, Michoacán.
En los últimos meses, caravanas del Cártel Jalisco Nueva Generación han logrado irrumpir la cabecera municipal de Aguililla. “Entraron, balearon y quemaron el hotel y lo hicieron, porque podían hacerlo”, dijo el cura, Gilberto Vergara.
La violencia generada por los cárteles ha ocasionado un éxodo. “Es un pueblo que poco a poco se va ir quedando sólo, quién se va a querer quedar aquí con tanta inseguridad”, apuntó Gilberto Vergara, sacerdote de Aguililla, Michoacán.
Gilberto Vergara, párroco de nuestra señora de Guadalupe en Aguililla, ha constatado el desplazamiento forzado. Las familias que quieren huir acuden a él para que su iglesia les otorgue cartas donde le explican a las autoridades migratorias porque necesitan asilo político.
“En las últimas semanas han sido más de 15 familias, en los últimos seis meses estamos hablando de más de 30 solicitudes. Es dolerte porque es tu pueblo que el que se va quedando cada vez más solo”, señaló Gilberto Vergara, sacerdote de Aguililla, Michoacán.
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Editores Periódico Frontera de Tamaulipas

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