¿Autoestima baja? Cómo dejar de ser nuestro peor enemigo

30 DE JULIO,2019


Si buscamos la palabra autoestima en la Real Academia Española (RAE) nos encontramos con la siguiente definición: “Aprecio o consideración que uno tiene de sí mismo”. Si ahondamos en este término, la autoestima podría entenderse  por el conjunto de percepciones, imágenes, pensamientos, juicios y afectos que tenemos sobre nosotros mismos.
En definitiva, “se trata de la valoración que hacemos de nosotros a lo largo de la vida y de lo que consideramos que los demás perciben cuando interaccionan con nosotros o nos evalúan”, afirma Elisa García Martínez, psicóloga del Centro TAP.
Abarca todos los aspectos de la vida, añade Marina Díaz-Marsá, presidenta de la Sociedad de Psiquiatría de Madrid (SPM), “desde el físico hasta el interior, pasando por la valía o la competencia. Se trata de la valoración que hacemos de nosotros mismos, la cual no siempre se ajusta a la realidad. Esa valoración se forma a lo largo de toda la vida y bajo la influencia de los demás”.

¿Se cultiva desde la infancia?

La autoestima se va construyendo, al igual que el autoconcepto, desde la primera infancia y va, poco a poco, haciéndose más compleja a medida que el desarrollo avanza. “Antes de los 6 años los niños suelen tener una autoestima muy positiva y elevada; a partir de esa edad, adquieren importancia los iguales, se establece una comparación social y las valoraciones que hacen de sí mismos son más objetivas y realistas. Posteriormente, la autoestima se va consolidando. En el desarrollo de la autoestima influyen la educación familiar y las relaciones con otros niños y profesores”, explica Díaz-Marsá.
Por su parte, García Martínez menciona que algunos expertos consideran que la edad más importante  para constituir la autoestima está entre los 3 y los 10 años.  Es durante esta etapa donde los padres deben ayudar y acompañar al niño a construir su propio autoconcepto. ¿Cómo se hace esto? Pues bien, “ayudándoles a modelar la imagen de sí mismos y la emoción hacia su propia persona. Para esto no hace falta exagerar sus cualidades sino simplemente ayudarles a explorar el mundoque desarrolle las habilidades necesarias para resolver problemas en su vida diaria y detectar cuáles son sus fortalezas, que las conozca y las sepa utilizar”.

¿Qué factores o situaciones pueden reducir la autoestima?

La baja autoestima puede depender de multitud de factores, como los antecedentes de la persona, su entorno familiar, laboral y social, la edad o su estado físico y mental, según la presidenta de la Sociedad de Psiquiatría de Madrid. “Entre las causas más frecuentes de baja autoestima podemos destacar las siguientes: mensajes negativos, abusos, ridiculización del aspecto físico, mal ambiente familiar, dificultades académicas, experiencias negativas tempranas o falta de demostración de cariño y afecto por el entorno”.
Para la psicóloga de TAP, uno de los factores principales que pueden reducir la autoestima es “la falta de autocuidado a distintos niveles (físico y mental) y que se puede reflejar de muchas formas diferentes, como por ejemplo, en un diálogo negativo con nosotros mismos (la famosa autocrítica o autoexigencia), no poner límites o permitir que otras personas abusen de nosotros, el compararnos con otras personas (amigos, familia, o incluso desconocidos...). Todo esto no nos permitirá aprender, ni incorporar nuevas destrezas o avanzar en nuestro crecimiento. Por supuesto, las relaciones amorosas tóxicas también pueden ser tremendamente nocivas para nuestra autoestima”.
Compartir en Google Plus

Editores Periódico Frontera de Tamaulipas

0 comentarios: