madre migrante y sus hijas fueron esclavizadas en California bajo amenazas de deportación y maltratos

26 JUNIO,2019

El restaurante de los acusados Nery Martínez Vasquez y Maura Martínez en Shasta Lake, una 170 millas al norte de Sacramento, California.
Una pareja de ha sido acusada este lunes en California de obligar a una mujer guatemalteca y a sus dos hijas menores de edad a trabajar durante largas jornadas y sin días de descanso en un restaurante mexicano y en una empresa de limpieza a cambio de poco o ningún sueldo, según afirmaron fiscales federales. 
La pareja, quienes son guatemaltecos naturalizados, ha sido detenida por cargos de asociación delictiva, trabajos forzados y dar albergue a migrantes con fines de lucro. Enfrentan una condena máxima de 20 años en prisión. Se trata de Nery Martínez Vásquez y Maura Martínez, ambos de 50 años de edad y residentes de Shasta Lake, a unos 270 kilómetros (170 millas) al norte de Sacramento. 
La mujer migrante y su hija mayor fueron obligadas a trabajar jornadas de 12 horas los siete días de la semana a cambio de un “pago miserable, muy por debajo del salario mínimo”, mientras que la hija menor lo hacía sin recibir ni un dólar.
Según la fiscalía, la pareja llevó a la mujer y a sus hijas a Estados Unidos en 2016 utilizando visas de visitantes temporales. Una vez expiraron los permisos, los acusados albergaron a las migrantes y las impusieron una deuda falsa de 12,000 dólares para no ser deportadas a Guatemala. 
La pareja operaba un restaurante llamado Latino’s y una empresa de limpieza y lavado de alfombras, Redding Carpet Cleaning & Janitorial Services, según la acusación formal. 
Los sospechosos prometieron a la mujer “una vida más cómoda para su familia, incluyendo un salario justo y oportunidades de educación para sus hijas”, alega la fiscalía. 
Aparentemente, los acusados también separaron a la madre de sus hijas, las amenazaron con ser arrestadas y las sometieron a maltrato físico, psicológico y verbal. Las jóvenes fueron golpeadas con un palo. 
La mujer fue obligada a vivir en “un remolque en ruinas, sin calefacción, aire acondicionado ni agua corriente”, señalaron las autoridades. Era humillada enfrente de sus hijas y forzada a comer las sobras. 
Los maltratos llegaron a su fin en febrero de 2018, según la imputación, pero las autoridades no detallaron qué sucedió con la mujer y sus hijas. El gobierno también incautó la propiedad de los dos acusados. 
La abogada de Maura Martínez, Tasha Paris Chalfant, se negó a hacer comentarios. Mark Reichel, quien representa a su esposo, tampoco. Un juez presentó sus declaratorias de inocencia a nombre de ambos.

Compartir en Google Plus

Editores Periódico Frontera de Tamaulipas

0 comentarios: