Renovarse o morir




-Obligado cambio de dirigencias
-Primero el PRI…ahora el PAN
-Se acabó la “zona de confort”

OCUPANDO el segundo sitio como fuerza electoral en el país, el Partido Acción Nacional se prepara para renovar su dirigencia nacional. Actualmente, DAMIAN ZEPEDA VIDALES es quien lidera la causa albiazul al suplir en esa responsabilidad a RICARDO ANAYA CORTÉS, excandidato de la coalición PAN-PRD-MC a la presidencia de la república.

Entre los días 11 y 12 del mes en curso, los panistas se reunirán para analizar los resultados del pasado proceso eleccionario y, además, para integrar la Comisión Organizadora Nacional de la Elección. De acuerdo a ZEPEDA VIDALES, será en una fecha aún no definida entre los meses de octubre y noviembre cuando se lleve a cabo la elección interna. Los aspirantes a ese liderazgo partidista habrán de reunir firmas de al menos el diez por ciento del padrón de afiliados. Posteriormente, se llevará a cabo el mismo proceso en los comités directivos estatales y municipales con miras a las próximas competencias electorales.

Del mismo modo, luego de haber sido relegado al tercer lugar del “rating” partidista, el Partido Revolucionario Institucional se prepara para enfrentar los nuevos retos políticos. Con CLAUDIA RUIZ MASSIEU en la dirigencia nacional, el expartido aplanadora pretende recuperar la fortaleza de antaño, aunque, a decir verdad, la empresa se antoja harto difícil, por no decir que imposible.

Otras franquicias electoreras-PRD incluido-realmente nada que tienen que hacer en el firmamento partidista azteca, salvo las prerrogativas políticas y económicas que les confiere el sistema político mexicano.

En Tamaulipas, donde al PAN le fue bien en lo local pero muy mal en lo federal y el PRI fue relegado al tercer sitio en fortaleza electorera, también se esperan cambios en las dirigencias estatales y municipales de ambos partidos. No es necesario mencionar que el Tricolor sufrió la peor derrota y no logró retener curules y escaños, perdiendo, también, las alcaldías de ciudad Victoria y Matamoros.

Acción Nacional logró pintar de azul 30 de los 43 municipios, pero perdió seis de las nueve diputaciones federales y las dos senadurías de mayoría relativa. Como es evidente, buena cosecha en lo local, pero magra en lo federal.

En consecuencia, el posicionamiento de MORENA a lo largo y ancho de la geografía tamaulipeca ha enrarecido el ambiente al PAN-gobierno, a menos de un año de que los electores cuerudos decidirán quienes serán sus representantes en la siguiente legislatura local. La duda estriba en que si el actual grupo en el poder podrá retener la mayoría en el Congreso Local o se registra un nuevo fenómeno político que, por primera vez, la mayoría legislativa no pertenezca al mismo partido del Ejecutivo. De ser así, el ejercicio de gobierno se le complicaría al mandatario estatal FRANCISCO JAVIER GARCIA CABEZA DE VACA.

Por lo pronto, ante ese nuevo escenario en el país y los resultados poco halagadores en materia de elección federal, una corriente de opinión estima que el gobernador tamaulipeco se prepara para dar una fuerte sacudida a su gabinete. La elección local del año próximo obliga a mejorar el rendimiento y redoblar esfuerzos para mantener el control mayoritario en la próxima legislatura.

Gobernar con un congreso no afín y, además, con el despliegue de actividad de un representante directo del próximo Presidente de la República, no brinda la armonía necesaria para la toma de decisiones. Todo hace indicar que el panismo tamaulipeco forzosamente tendrá que salir de la “zona de confort”, para enfrentar al próximo reto eleccionario.

Y hasta la próxima.
mariodiaz27@prodigy.net.mx
Compartir en Google Plus

Editores periodico frontera

0 comentarios: